"Lo más importante es que nada sucede por casualidad, sino por CAUSALIDAD"
Si existe la mala suerte, también existe la buena suerte. No puede existir la vida sin la muerte, la luz sin la oscuridad, la felicidad sin la tristeza. Este es el principal argumento que conlleva la filosofía Tahoísta al explicar el Yin y el Yan, que en toda su expresión encierra y sostiene. Es decir, una cosa existe por la consecuencia de la otra, y viceversa.
Pero en cuanto a la suerte, que generalmente es un factor muy relativo, puede dar origen a suposiciones y creencias erróneas o equivocadas. La superstición condiciona nuestros hábitos y costumbres, pero lo que es peor, en ocasiones se le atribuyen a un objeto o a una persona, malos sucesos o resultados drásticos.
"Cuando las cosas salen bien, nos atribuimos todos los méritos"
En algunas ocasiones echamos culpa a una persona porque, sin razón apararente, sucedió algo malo o porque la persona ese día vestía de color amarillo. Pero lo que es muy llamativo, es que cuando las cosas salen bien o se dan los resultados esperados, nos atribuimos todos los méritos.
Además buscamos los orígenes de algunos sucesos en cuestiones poco relevantes, como números, días, fechas, etc.
Pero lo más importante es que nada sucede por casualidad, sino por CAUSALIDAD. Es decir, existen causas previas para que algo suceda con un efecto directamente proporcional a lo acontecido.
La suerte existe, pero casi nunca debe quitarnos méritos o responsabilidades, por más cábalas y supersticiones que se arraiguen a nuestra cultura. Más bien, siempre tendríamos que considerarnos personas afortunadas por poder contar con un cuerpo, mente y espíritu hechos a la medida y semejanza de Dios.
Autor: El Conde Pascual - Líder en Regresión de Parejas -